• Nuria

LA SABIDURÍA DEL CORAZÓN ¿POESÍA O CIENCIA?

Actualizado: feb 12



A lo largo de los siglos numerosas culturas y religiones han considerado el corazón como fuente de sabiduría y amor. De hecho, es muy popular el dicho “sigue a tu corazón” o “tener una corazonada” o relacionar el corazón con las emociones y el amor, sin ser conscientes del significado que encierra. Griegos y egipcios consideraban el corazón como asiento de sabiduría y puerta de entrada de las emociones, la memoria y el alma.

En Mesopotamia el corazón tenía un papel principal en la toma de decisiones.

Pero tan solo hace unas décadas que se estudia esta sabiduría o inteligencia cardíaca y se ha descubierto que el corazón juega un papel importante en el sistema emocional. No es únicamente un órgano que bombea sangre a las diferentes partes del organismo, sino que es un complejo sistema de procesado de información en constante comunicación con el cerebro.

Los descubrimientos en neuro-cardiología han revelado que el corazón posee un sistema nervioso intrínseco suficientemente sofisticado y complejo como para calificarlo de “pequeño cerebro”, el cerebro del corazón. Sus circuitos neuronales le permiten aprender, recordar y tomar decisiones independientemente del cerebro.

Posee mucha más comunicación con el cerebro que cualquier otro órgano del curepo y de hecho envía más información hacía el cerebro de la que recibe del mismo, no solo con fines homeostáticos, sino que también ejerce influencia en las funciones superiores tales como percepción, cognición y procesamiento de emociones, por lo que se ha visto que es un órgano clave a la hora de procesar la información que llega a través de los sentidos.

El corazón comunica al cerebro y resto del cuerpo a través de 4 vías:

· Neurológica (sistema nervioso)

· Bioquímica (hormonas y neurotransmisores)

· Biofísica (ondas de presión sanguínea)

· Energética (campos electromagnéticos)

Haciendo referencia a esta última vía, se sabe que el corazón emite un campo electromagnético que cambia de acuerdo con tus emociones y además puede extenderse varios metros alrededor del cuerpo, y por eso que nuestro latido del corazón puede ser detectado también por el cerebro y el corazón de las personas a nuestro alrededor. En palabras del HeartMath Institute, pioneros en el estudio de la inteligencia cardíaca, este sistema nos conecta energéticamente con los otros y nos ayuda a explicar porqué podemos sentir el estado emocional de otra persona antes de que su lenguaje verbal o no verbal nos de pistas de ello.

Ese estado de conexión promueve una mayor empatía y compasión.

El corazón también funciona como órgano sensorial siendo particularmente sensible a cambios en otros sistemas psicofisiológicos. Por ejemplo, sabemos que los patrones de ritmo cardíaco son continuamente modulados por cualquiera de las dos ramas del Sistema Nervioso Autónomo (SNA) (simpático y parasimpático), encargado de controlar los procesos involuntarios como la digestión, el ritmo cardíaco, la respiración…y la extensa red de neuronas sensoriales cardíacas permite al corazón detectar y responder a variaciones en patrones y ritmos hormonales.

Así mismo el corazón actúa como glándula endocrina que segrega hormonas y neurotransmisores que afectan a una amplia gama de funciones corporales.


¿QUÉ ES LA COHERENCIA CARDÍACA?

Coherencia implica conexión, sincronización, estabilidad y uso eficiente de la energía. La coherencia surge cuando dos o más sistemas rítmicos corporales se sincronizan y operan a la misma frecuencia. Esto puede incluir nuestros ritmos respiratorios, ritmos cardíacos y actividad rítmica entre cerebro y corazón.

Con el término coherencia cardíaca se hace referencia a un trabajo armónico del corazón, a un patrón repetitivo y estable del ritmo cardíaco, que se traduce en una coherencia psico-fisiológica que afecta o resuena en todos los órganos del cuerpo.

Se ha demostrado que elevados grados de coherencia se asocian con un incremento en el equilibrio emocional, funcionamiento mental óptimo, mejor memoria, mayor focalización y un descenso en los niveles de presión arterial y de las hormonas de estrés y mejora de los procesos creativos e intuitivos.

Una de las mejores formas de medir la coherencia del corazón, es medir la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC) o modificación de los intervalos de tiempo entre los latidos consecutivos del corazón.

Para entender esto hay que saber que la distancia entre latidos (frecuencia cardíaca) no siempre es la misma y la VFC mide esa variación en la frecuencia. Esto es medible con dispositivos de biofeedback diseñados para tal fin.


Diferencias de onda entre patrón coherente e incoherente

Cuando en dichos dispositivos podemos visualizar en la pantalla un patrón armónico de onda hablamos de coherencia cardíaca alta u onda coherente.

La onda coherente se caracteriza por tener una amplitud y frecuencia regulares, como en forma de ola suave. Este patrón armónico lo encontramos cuando la persona experimenta emociones agradables y renovadoras como el amor, gratitud, cariño y cuando sigue un ritmo respiratorio constante y la atención se centra en algo concreto (atención plena).

Cuando lo que vemos es una onda caótica y desordenada, estamos ante un patrón incoherente y aparece cuando experimentamos emociones desagradables como la ira, frustración, miedo.

Un patrón de ritmo cardíaco coherente indica un estado de equilibrio y sincronización entre las dos ramas del SNA (simpático y parasimpático) y por lo tanto aumenta la capacidad de autorregulación del individuo y también se ha visto que su capacidad de adaptación al entorno mejorando su resiliencia.

Citando al Dr. Fernando Marquínez-Bascones, con la coherencia cardíaca podemos lograr más control de nuestra conducta, más calma en nuestras emociones y más claridad mental.


Diferencias entre estado de Coherencia e Incoherencia

¿CÓMO AUMENTAR LA COHERENCIA CARDÍACA?


En ausencia de dispositivos de biofeedback que nos puedan guiar en el desarrollo de la coherencia cardíaca podemos entrenarla con técnicas de respiración, como la respiración centrada en el corazón y en 6 tiempos o autoinducir emociones positivas o agradables.


Respiración centrada en el corazón:

  • Lleva la atención al centro del pecho, al área del corazón.

  • Imagina el aire entrando y saliendo del corazón, puedes también imaginar como el corazón se hincha y se deshincha al inhalar y exhalar.

  • Iguala el tiempo de la inspiración y la exhalación (6 segundos para cada una).

  • Permanece durante unos minutos con la atención en la respiración.

Respiración de valores o cualidades agradables:

  • Comienza como en el ejercicio anterior.

  • Después de unos minutos imagina que respiras alguna cualidad agradable (amor, confianza, alegría...).

  • Al inhalar entra y al exhalar se expande por todo el cuerpo impregnando todas tus células.

  • Permanece unos minutos realizando este ejercicio.



Espero que te haya servido de utilidad.

Nuria.


Bibliografía:

  1. Marquínez-Bascones F. Cerebro y coherencia cardíaca. Gac Med Bilbao. 2006; 103(4):157-161

  2. Díaz-Sánchez. E. La coherencia cardíaca como técnica para disminuir estrés y desarrollar resiliencia. SANUM 2020, 4(3) 76-81

  3. https://institutodecoherencia.com/wp-content/uploads/2015/09/intuicion-y-cretividad.pdf

  4. https://institutodecoherencia.com/investigacion-coherencia-cardiaca/variabilidad-frecuencia-cardiaca-hrv/


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